¡CIÁTICA!, EL PRECIO A PAGAR POR VIVIR SENTADO

Cuando hablamos de ciática nos referimos normalmente a un dolor que irradia a lo largo del trayecto del nervio ciático. Ya sea por lesión o presión sobre dicho nervio, esta molestia nos puede causar debilidad, entumecimiento u hormigueo en la pierna. Aunque la ciática es común, ya que afecta hasta al 40% de los adultos, hay muchas ideas erróneas sobre lo que es la ciática.

El dolor ciático puede variar ampliamente, desde un hormigueo leve, dolor sordo o una sensación de ardor. En algunos casos, el dolor es tan intenso que imposibilita el movimiento de la persona. En otros casos, dificulta el movimiento del pie, respondiendo con dificultad.

Es un problema que debido a las circunstancias de pandemia y su correspondiente confinamiento se ha dado en muchos hogares, sobre todo en personas mayores. Aunque también en jóvenes. Las jornadas de teletrabajo (generalmente más largas que la jornada normal de oficina) sumado al confinamiento domiciliario y que muchas personas no disponen del suficiente espacio en casa para hacer ejercicio ha facilitado el acomodo y las horas de “sofá y peli”, lo que prolongado en el tiempo da lugar a la pérdida y atrofia de la musculatura, sobre de la zona lumbar y cadera.

El nervio ciático comienza en la región lumbar y baja por la parte posterior de cada pierna. Controla los músculos de la parte posterior de la rodilla y parte inferior de la pierna. Igualmente proporciona sensibilidad a la parte posterior del muslo, parte de la región inferior de la pierna y a la planta del pie.

Adultos entre 30 y 50 años son más propensos a desarrollar ciática. Las causas comunes de ciática abarcan:

El dolor a menudo comienza lentamente y puede empeorar con acciones cómo:

  • Después de estar parado o sentado por tiempo prolongado.
  • Estornudar, toser o reír.
  • Al realizar esfuerzo o Valsalva.

La mayoría de los pacientes con síntomas de ciática o radiculopatía lumbar mejoran con algo de ejercicio físico mantenido en el tiempo, y responden bien a los tratamientos no quirúrgicos. El ejercicio de fuerza, bien estructurado y combinado con estiramientos especiales para la ciática, y fisioterapia, son la clave para atajar a corto plazo la dolencia. También es muy importante evitar las actividades que agraven los síntomas que como ya hemos mencionado en otros post pasan por huir de la comodidad y la inactividad. La silla, sillón, sofá por largas horas y de forma habitual son armas de doble filo que hay que saber dosificar, el verdadero descanso que debe predominar es el nocturno en una cama, consejo que está avalado por diversos estudios científicos.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4960753/

Diaz KM, et al. Patterns of sedentary behavior and mortality in U.S. middle-aged and older adults: A national cohort study. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5961729/

Descubre qué ejercicios sencillos puedes realizar en casa para aliviar e incluso prevenir el temible dolor de ciática en el siguiente vídeo: