En el mundo del deporte, el entrenamiento personal y el bienestar, el café es mucho más que una bebida matutina: es una herramienta natural con propiedades ergogénicas, antioxidantes y cognitivas que pueden potenciar el rendimiento físico y mental. A continuación, exploramos con mayor profundidad qué es el café, sus tipos, cómo actúa la cafeína en el organismo y cómo integrarlo de forma saludable dentro de un estilo de vida activo.
Qué es el café
El café proviene de los granos de la planta Coffea, principalmente de las especies Coffea arabica y Coffea canephora (robusta). Los granos se tuestan y se muelen para preparar la infusión que todos conocemos. Además de cafeína, el café contiene compuestos bioactivos como polifenoles, diterpenos, trigonelina y minerales que pueden tener efectos beneficiosos para la salud.
La calidad y composición del café varía según la variedad, el origen geográfico, el método de cultivo, el proceso de tostado y la preparación final.
La cafeína: mecanismo de acción y beneficios
La cafeína es un alcaloide natural que actúa como estimulante del sistema nervioso central. Su principal mecanismo es el bloqueo de los receptores de adenosina, una sustancia que induce somnolencia. Esto se traduce en mayor alerta, mejor estado de ánimo y mayor capacidad de concentración.
Beneficios de la cafeína para el rendimiento deportivo:

- Incremento de la resistencia aeróbica: Mejora la oxidación de grasas y ahorra glucógeno muscular, favoreciendo esfuerzos prolongados.
- Mayor fuerza y potencia: Se ha demostrado que mejora la contracción muscular, la activación neuromuscular y la percepción del esfuerzo.
- Aumento de la concentración y tiempo de reacción: Fundamental en deportes de precisión, velocidad y estrategia.
- Estimulación del metabolismo: Incrementa ligeramente la termogénesis y la movilización de grasas, lo que puede apoyar estrategias de pérdida de grasa corporal.
Café como parte de un estilo de vida saludable
El café no solo es compatible con un estilo de vida activo, sino que puede complementarlo. Algunos beneficios adicionales respaldados por la ciencia:
- Protección neurodegenerativa: Asociado a menor riesgo de enfermedades como Alzheimer y Parkinson.
- Reducción de riesgo de diabetes tipo 2: El consumo habitual se relaciona con mayor sensibilidad a la insulina.
- Efecto antioxidante y antiinflamatorio: Gracias a sus polifenoles.
Tipos de café y formas de preparación

Cada forma de preparar café afecta su contenido de cafeína, sabor y perfil antioxidante. Algunos tipos comunes incluyen:
- Espresso: Con una extracción rápida bajo presión, es concentrado en sabor y aroma. Tiene entre 60 y 80 mg de cafeína por dosis (30 ml).
- Café americano: Espresso diluido en agua caliente, con una textura más ligera pero mismo contenido de cafeína por unidad de espresso.
- Café filtrado: Preparado con métodos como prensa francesa, V60 o cafetera de goteo. Puede contener entre 90 y 140 mg de cafeína por taza (240 ml), dependiendo del método.
- Cold Brew: Café extraído en frío durante 12-24 horas. Tiene un sabor suave y bajo en acidez, pero puede tener hasta el doble de cafeína si no se diluye.
- Descafeinado: Procesado para eliminar la mayor parte de la cafeína. Conserva los antioxidantes y sabor, aunque en menor intensidad.
Dosis recomendadas y precauciones
Según la información de la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria), las dosis recomendadas de cafeína son diarias, no semanales. Específicamente: Hasta 400 mg de cafeína al día es considerado seguro para adultos sanos. Esto es una cantidad diaria máxima, no acumulativa ni semanal. Por tanto, no es lo mismo tomar 400 mg cada día que tomar 2,800 mg una vez a la semana: lo importante es no superar los 400 mg diarios, ya que el cuerpo metaboliza la cafeína en pocas horas y no la acumula como otros nutrientes.
En el ámbito deportivo, la dosis efectiva está entre 3 a 6 mg de cafeína por kg de peso corporal, consumidos 30 a 60 minutos antes del ejercicio. Por ejemplo, una persona de 70 kg podría beneficiarse de unos 210 a 420 mg de cafeína preentreno.
Precauciones y posibles efectos adversos:
- Insomnio o trastornos del sueño si se consume tarde en el día
- Nerviosismo, palpitaciones o ansiedad en personas sensibles
- Aumento de la acidez gástrica
- Posible dependencia o tolerancia con el uso crónico
Consejo práctico: Si notas que el café ya no te «hace efecto», considera reducir su consumo durante una semana para restaurar la sensibilidad a la cafeína.
Es importante tener en cuenta que los beneficios están asociados al café solo o con poca leche vegetal o animal, sin azúcar, ni siropes ni cremas artificiales.
Quién debería moderar o evitar su consumo
- Personas con trastornos de ansiedad o insomnio.
- Individuos con hipertensión arterial no controlada.
- Mujeres embarazadas o en lactancia (se recomienda <200 mg/día).
- Personas con reflujo gastroesofágico o gastritis.
Estudios científicos sobre el café y la cafeína
Estudio “Caffeine: Cognitive and Physical Performance Enhancer or Psychoactive Drug?”
El estudio titulado “Caffeine: Cognitive and Physical Performance Enhancer or Psychoactive Drug?” de Simone Cappelletti y colaboradores, publicado en 2015 en la revista Current Neuropharmacology, es una revisión científica que analiza los efectos de la cafeína desde una perspectiva dual: como potenciador del rendimiento y como sustancia psicoactiva.
Principales hallazgos del estudio
1. Mecanismo de acción: La cafeína actúa principalmente como antagonista de los receptores de adenosina A1 y A2A en el sistema nervioso central. Este bloqueo reduce la sensación de fatiga y somnolencia, y aumenta la liberación de neurotransmisores como la dopamina, lo que contribuye a sus efectos estimulantes.
2. Efectos cognitivos: En dosis moderadas (aproximadamente 100–300 mg), la cafeína mejora la atención, el estado de alerta y reduce el tiempo de reacción. Estos efectos son más pronunciados en situaciones de fatiga o privación de sueño. Sin embargo, su impacto en funciones cognitivas más complejas, como la memoria a largo plazo o las funciones ejecutivas, es menos consistente y depende de factores individuales y contextuales.
3. Efectos físicos: La cafeína posee propiedades ergogénicas, es decir, mejora el rendimiento físico. Su consumo antes del ejercicio puede aumentar la resistencia, la fuerza muscular y reducir la percepción del esfuerzo, beneficiando tanto a atletas como a personas activas.
4. Consideraciones sobre el consumo: Aunque la cafeína es ampliamente consumida y generalmente segura en dosis moderadas, su uso excesivo puede provocar efectos adversos como ansiedad, insomnio, taquicardia y dependencia. La tolerancia y la sensibilidad individual varían, por lo que es importante ajustar el consumo según las características personales.
Estudio «Caffeine, coffee, and appetite control: a review» de Matthew M. Schubert
El estudio titulado «Caffeine, coffee, and appetite control: a review», publicado en 2017 por Matthew M. Schubert y colaboradores en el International Journal of Food Sciences and Nutrition, analiza cómo el consumo de café y cafeína puede influir en el control del apetito y la ingesta energética.
Principales hallazgos
- Cafeína y reducción de la ingesta energética: La revisión encontró que la ingesta de cafeína entre 0,5 y 4 horas antes de una comida puede reducir la ingesta energética aguda. Sin embargo, el consumo de café entre 3 y 4,5 horas antes de una comida tuvo un efecto mínimo en la cantidad de alimentos y macronutrientes consumidos.
- Evidencia mixta en otros aspectos: Los estudios revisados mostraron resultados inconsistentes respecto al efecto del café y la cafeína en el vaciado gástrico, las hormonas relacionadas con el apetito (como la grelina, el péptido YY y el GLP-1) y las percepciones subjetivas del apetito.
- Factores individuales: Se destaca que variables individuales, como la genética relacionada con el metabolismo de la cafeína y la sensibilidad al sabor amargo, podrían influir en cómo el café y la cafeína afectan el apetito, aunque estos factores aún no se comprenden completamente.
Estudios adicionales
En investigaciones posteriores, Schubert y su equipo exploraron más a fondo estos efectos. Por ejemplo, en un estudio publicado en Appetite en 2014, se examinó cómo el consumo de café (con y sin cafeína) afecta las sensaciones de apetito, el vaciado gástrico y la ingesta energética entre el desayuno y el almuerzo. Los resultados indicaron que tanto el café con cafeína como el descafeinado tienen efectos mínimos en las sensaciones de apetito.
Estudio “Efectos de la cafeína durante el embarazo” de Jing Jing Qian.
El estudio titulado “Caffeine consumption during early pregnancy impairs oviductal embryo transport, embryonic development and uterine receptivity in mice” (2018), liderado por Jingjing Qian y colaboradores, investigó los efectos de la cafeína durante las primeras etapas del embarazo utilizando un modelo murino. Los hallazgos principales fueron los siguientes:
Principales hallazgos
- Retraso en el transporte embrionario: La administración de cafeína en ratonas embarazadas provocó la retención de embriones en las trompas de Falopio, lo que sugiere un efecto adverso en el transporte embrionario hacia el útero.
- Desarrollo embrionario defectuoso: Se observaron anomalías en el desarrollo de los embriones expuestos a la cafeína, incluyendo una mayor tasa de reabsorción embrionaria y menor peso al nacer.
- Implantación embrionaria comprometida: Incluso cuando se transfirieron blastocistos normales a ratonas tratadas con cafeína, la implantación fue anormal, indicando una receptividad uterina reducida debido a la exposición a la cafeína.
- Efecto dependiente de la dosis y variabilidad individual: Los efectos negativos fueron más pronunciados con dosis más altas de cafeína, y se observó una variabilidad significativa entre individuos bajo la misma dosis, lo que sugiere diferencias en la sensibilidad a la cafeína, similares a las observadas en humanos .
Implicaciones en humanos
Aunque este estudio se realizó en ratones, sus resultados respaldan preocupaciones previas sobre el consumo de cafeína durante el embarazo en humanos. Evidencias epidemiológicas han asociado la ingesta de cafeína con riesgos como aborto espontáneo, bajo peso al nacer y retraso en el crecimiento intrauterino.
Además, una revisión de 2022 encontró que cada incremento de 100 mg de cafeína diaria durante el embarazo se asocia con un aumento del 14% al 26% en el riesgo de pérdida gestacional, dependiendo del tipo de estudio.
Conclusión
El café, consumido de forma inteligente y moderada, puede ser una herramienta ergogénica natural y un complemento saludable en la vida de cualquier persona activa. En un entorno como un centro de entrenamiento personal, puede tener un papel clave en la mejora del rendimiento, la motivación y el bienestar general.
Como todo en salud, la clave está en la personalización, el conocimiento y el equilibrio: no todos reaccionamos igual a la cafeína, pero entender su potencial permite usarla como una aliada poderosa en el camino hacia una vida saludable y energética.




